Cuando vamos a fotografiar un objeto, primero enfocamos a
ese objeto y después disparamos. Cuando observamos la imagen conseguida, podemos
diferenciar tres planos:
- el plano más nítido que será el objeto al que hemos enfocado;
- el plano nítido, que será el inmediatamente posterior al objeto enfocado;
- y el plano menos nítido, que queda al final de la imagen.
Esto es la
profundidad de campo, todo lo que salga nítido por detrás del objeto al que
hayamos enfocado para sacar la foto.
